El campeon de la coherencia

La coherencia es un vínculo, un encadenamiento, un proceso de adaptación que tiende a llevarse a cabo de menor a mayor en búsqueda de objetivos trazados. Llevado al plano de lo sucedido en materia deportiva, esa fue la clave. Y los logros se vislumbran, tarde o temprano llegan. En el trayecto del recorrido se sortean obstáculos, siendo esencial fortalecer los elementos constitutivos que componen cada unidad. Esos módulos, en nuestro fútbol, están compuestos por un trípode que debe solidificarse mutuamente: jugadores, cuerpo técnico y dirigentes no pueden abstraerse de esa coherencia de trabajo y deben retroalimentarse de manera coordinada.

Eso pasa en el fútbol de primera división de ADEO. Todos son concientes de la tarea de responsabilidad que les compete; el ejemplo lo marcaron los principales dirigentes de la subcomisión, que el pasado sábado festejaron en el regocijo de la procesión interna que significa obtener un campeonato, porque a las 19 horas de ese mismo día apagaron sus celulares y se disociaron de las celebraciones, trasladándose al Salón de Fiestas para atender otra jornada de “Los Canosos” hasta la madrugada. Tan solo un ejemplo de cómo sostienen al equipo.

En tanto, los jugadores mantuvieron el “reinado” desde el momento que se sintieron avalados por un trabajo, por una gestión, por un proceso que también debe plasmarse en la cancha, del cual ellos lo supieron resolver con asombrosa capacidad.

Finalmente, el cuerpo técnico se amoldó a este presente, conociendo las realidades, aceptándolas, e intentando cambiar aquello que la evaluación determina como posible y modificable.

La evidente realidad

Sin embargo, las dudas se plantean desde el punto de vista del análisis, cuando gran parte de la organización de la gestión está resuelta. La pregunta es, si ante esta realidad evidenciada desde el año 2.008, se puede sostener alguna exploración meramente futbolística, ya que considero que la realidad que imponen los resultados obtenidos (transcurridos 3 años de un proceso en marcha) ha superado toda interpretación analítica que podamos elaborar.

Digo esto porque hoy por hoy, los logros obtenidos eximen cualquier tipo de comentario. Así, no podemos bajo ningún punto de vista decir que este equipo de ADEO juega bien, mal o regular; que tiene o no tiene “la suerte de campeón”; que especula con el contragolpe o que busca permanentemente el arco contrario, o que ha cambiado para bien o para mal a partir de la nueva dirección técnica…

Hubo tiempo más que suficiente para evaluar a un grupo de jugadores que pasaron por variadas situaciones, a saber:

 La muestra de un gran volumen de juego en conjunto evidenciado durante aquel primer tiempo frente a Unión de Villa Eloísa de local o en todo el partido frente al Atlético Montes de Oca en condición de visitante.

 La capacidad de definición y autoridad mostrada en el “Bosque Apache” en aquel 4 a 1 a favor del Portaviones.

 La capacidad de sobreponerse ante circunstancias adversas e inferioridad numérica que quedó demostrada en los clásicos frente a Sport.

 La caída del nivel futbolístico evidenciada en puntuales partidos, como frente a N.O.B (2 a 1) o Unión de Villa Eloísa (1 a 1) en los que así y todo, el equipo convertía e incluso, no perdía.

 La recuperación de la memoria futbolística a través de un mejoramiento del funcionamiento en los partidos más importantes del torneo: las finales contra Almafuerte, demostrando la presencia y la chapa que suelen ser imprescindibles para resolver satisfactoriamente estos tipos de compromisos.



Un rival que realza

Considero que en este último ítem deberíamos poner principal énfasis, ya que sobre estas instancias intervienen una serie de factores que resultan ser determinantes para la resolución de la serie final. Uno de esos factores resulta ser el equipo que estuvo enfrente: Almafuerte de Las Rosas se encargó de mantener una curva ascendente en su producción futbolística al punto de no resultar ser una sorpresa su incursión en una final de Liga Cañadense (el año pasado y frente al mismo rival había alcanzado instancias importantes de cara a la definición de un campeonato). Fue el equipo de Las Rosas quién dejó por el camino a instituciones poderosas que manejan otros números presupuestarios para sus planteles, como el caso del Club Atlético Carcarañá, Campaña de esa misma ciudad y Sportivo de Las Parejas, típicos animadores en todos los torneos en base a planteles largos y recursos financieros más sostenibles. Almafuerte pudo con todos ellos…, y ADEO pudo con Almafuerte. Sin dudas que en ese aspecto, la Liga tuvo dos finalistas “coherentes”, por lo demostrado deportivamente durante el año en curso y por el proceso que significa ser racionales a la hora de sostener una idea de trabajo con menores recursos económicos. En este aspecto, los campeonatos de la Liga Cañadense se han “democratizado” quitándole el monopolio que hasta hace 2 años mantenían equipos de Las Parejas o Carcarañá y provocando una especie de “derrame” hacia Cañada de Gómez y, en este caso, hacia la ciudad de Las Rosas.
Esta actualidad resiste archivo
Sin dudas que de aquí en más, este proceso deberá sostenerse y alimentarse de un trabajo en donde el desarrollo de las divisiones inferiores no puede estar ausente. Caso contrario, esta realidad por la que atraviesan clubes como ADEO en su fútbol mayor se convertiría en una “isla” que flotaría unos pocos años, con el riesgo de caer estrepitosamente cuando se pierda capacidad de trabajo o cuando el agotamiento o el lógico desgaste golpee las puertas de sus actuales dirigentes.

Lo que sinceramente no se puede objetar son los merecimientos de un grupo de personas que han logrado lo máximo de nuestro fútbol en las últimas tres competencias disputadas.

¿Alguien puede discutirlo?

¿Alguien puede hablar de casualidades?

¿Se pueden interponer ciertas excusas a la hora de reconocer méritos de un equipo que ganó tres torneos consecutivos, dos de ellos de manera invicta y cayendo en tan solo un enfrentamiento correspondiente a una serie que bien podría ser evaluada como global, de la cual también salió airoso? Para tener una idea más acabada sobre como contestar estas preguntas, lo invitamos a analizar e interpretar los datos que a modo de estadísticas en el artículo siguiente publicamos.

Pocas palabras merecería este análisis…; una sola resulta adecuada: coherencia. Lo dice todo.

Daniel Aliprandi

IMAGENES QUE QUEDARON EN LA HISTORIA