El informe(Por Daniel Aliprandi)

ADEO repite la historia suscitada en 1997, precisamente 12 años atrás, cuando llegaba a una final de Liga Cañadense en pos de lograr un título que le es esquivo desde aquel lejano campeonato logrado en 1.984, hace nada más que un cuarto de siglo atrás. Y lo hizo de manera sufrida, “con los pantalones en la mano”, ante un rival que demostró haber estado a la altura de las circunstancias, ratificando los argumentos que lo llevaron a estar entre los cuatro mejores equipos del primer semestre del año.
Si analizamos el partido, debemos decir que en líneas generales observamos un juego deslucido, por momentos de muy bajo nivel técnico, jugado con dientes apretados, bastante similar al sucedido justamente una semana atrás. Y vaya curiosidad, que más allá del resultado final, estas instancias nos dejaron la sensación que en la primera, disputada en Las Parejas, fue ADEO quien hizo mejor las cosas y se llevó el triunfo. La del domingo, también de trámite parejo, tuvo un resultado justo pero con mayores oportunidades a favor de la visita. En ambos encuentros se notó la diferencia marcada por la jerarquía de algunos jugadores, en este caso, los de Everton-Olimpia a la hora de desnivelar. Los dos pusieron, los dos metieron, pero fue “el tricolor” quien marcó el desequilibrio en base a la calidad de algunos de sus elementos. Tal vez allí encontremos las razones por las cuales el próximo fin de semana ADEO comience a definir con Campaña el título de campeón de la Liga Cañadense…
Al igual que un domingo atrás, prevaleció Argentino los primeros quince minutos, frente a un ADEO que no hacía pié, que perdía en el medio y que no encontraba el flujo de generación de juego que acostumbra a darle Olmedo, su número 10. Como contrapartida, se comenzarían a ver las armas de un Argentino que eligió la franja derecha marcada por Pablo Esci para desnivelar. Hacia allí fue Morosine, quien trató de asociarse con Sacchi, Menichelli y Calliano. Cuando no pudo relacionarse con ellos, optó por los disparos de media distancia, método que el conjunto parejense recurrió durante el partido de manera frecuente.
Promediando el primer tiempo, ADEO niveló las acciones mediante quien resultara figura del conjunto local: Federico Zanni. El delantero rosarino estuvo intratable desde tres cuarto de cancha hacia delante, y cuando se recostaba a los costados, desnivelaba con cierta facilidad, a tal punto que se erigió como la carta ofensiva más importante de ADEO durante todo el partido. Pareció en algunos pasajes del encuentro carecer de compañía, a excepción de algunos contactos con Sandoval (de buen partido), Farías o Zurita.
Luego de 45 minutos muy disputados, debemos contabilizar varias llegadas que el equipo de Linera tuvo a su favor, y que hicieron trabajar en mayor medida a Cristian Londero. Por cierto, el arquero de ADEO tuvo, en la primera etapa, más trabajo que Rugura, lo que habla a las claras que en el desarrollo de un partido de trámite parejo, fue Argentino quien obtuvo algún margen de merecimiento extra.
El partido iba a tener un segundo tiempo cantado: Argentino se tenía que venir; jugarse todo por el todo, al menos para forzar el desempate por intermedio de tiros desde el punto del penal. Y para que ello ocurra, forzosamente tenía que desprotegerse en el fondo. Hasta allí, la visita encontró en la seguridad, el orden y la voz de mando de Ulises Mansilla, las armas para no pasar sobresaltos. Sin embargo, cuando quedan espacios descubiertos, los hombres desequilibrantes con los que cuenta ADEO pueden marcar diferencias. Y no solo fue Zanni, principalmente ganando sobre el sector izquierdo en cada mano a mano frente a su marca: también apareció Olmedo, Sandoval y Zurita. Este último desniveló a los 22 minutos y el santafesino ex- Colón lo hizo a los 31, en jugadas prácticamente calcadas: contraataques que manejó César Olmedo con asistencias al vacío y definiciones precisas, en especial la del número 9, desprendiéndose de su marca y del arquero en poco margen de espacio, dentro del área.
Cuando parecía que ADEO tenía todo controlado y hasta incluso podía aumentar, ya que aparecieron los tiempos y las zonas aprovechadas por Olmedo, el “Indio” Chiurchú dispone el cambio del volante ofensivo por Mattías Yacciofani, a fin de crear dos líneas de cuatro y sostener un resultado que a esa altura, daba la sensación de no correr peligro.
Sin embargo, creció en Argentino la figura de Elías Calliano. Con Mansilla empujando desde atrás y la presencia siempre inquietante de Sachi y Morosine, la visita tuvo su premio.
Un remate desde lejos de Calliano terminó en el fondo de la red del arco defendido Londero (la trayectoria del balón pareció desviarse en algún jugador), y una mano dentro del área de Acotto luego de un mal pique, que Schoning cambió por gol, fueron jugadas que le permitieron al celeste de Las Parejas empatar el partido, en un resultado que ahora sí se ajustaba al desarrollo de un encuentro técnicamente malo, pero con una carga emocional que superaba cualquier requerimiento estético que se pudiera pedir.
Los últimos diez minutos fueron no aptos para cardíacos: Argentino estuvo a tiro del triunfo en dos jugadas que no pudo concretar, a partir de centros cruzados que resultan un mal crónico para el equipo de Chiurchú; y ADEO se lamentaba por esos espacios que, desde afuera se apreciaba, se podían aprovechar para contras letales. Lamentablemente, Olmedo ya no estaba en la cancha, y la decisión fue aguantar un score y una clasificación que, ciertamente, se había complicado.
Y así se llegó al final, con un resultado justo, aunque dio la sensación que si Argentino forzaba los penales, nadie, absolutamente, iba a hablar de una injusticia o falta de méritos.
Premio para ADEO, que en esta serie de semifinales, mostró que para salir campeón también tiene ese plus tan necesario en estas instancias. No solo juega…, también “pone”… y esos serán atributos fundamentales de cara al partido con Campaña en la definición de todo.
Destacamos, en ADEO, la figura de Federico Zanni, quien desniveló cada vez que se lo propuso. Fue la carta ofensiva más importante del portaviones, acompañado por Gustavo Sandoval. El santafesino trató siempre de buscar compañía y devolverla “redonda”, además de definir muy bien en el segundo gol de ADEO, de su autoría. Londero tuvo muchas y buenas intervenciones, y Zurita, Acotto y Mercuri jugaron un buen partido.
Argentino tuvo en los pies de Morosine las mejores jugadas; jugador muy activo, de excelente pegada, que se configuró en uno de los mejores del encuentro. Mansilla, principalmente en el primer tiempo, fue impasable, y en determinados momentos se puso el equipo al hombro. Calliano fue el mediocampista que se encargó del equilibrio en el medio y Román Sachi intentó siempre el desnivel por su sector, aunque no estuvo tan activo como en la primer semifinal.





Apostillas:

Purga una fecha: Guillermo Farías, volante por derecha de ADEO, llegó al límite de amonestaciones. La del domingo fue su quinta tarjeta amarilla y no podrá estar presente en la primera final del torneo, al tener que cumplir una fecha de suspensión, tal cual lo estipula el reglamento. Es casi un hecho que su puesto será ocupado por Matías Yacciofani, quien el domingo ocupó un lugar en el banco de suplentes e ingresó en el segundo tiempo en reemplazo de César Olmedo.
Vuelve Mora: el que está en condiciones de regresar en ADEO es Paolo Mora. El domingo el rubio delantero cumplió la sexta fecha de suspensión que le aplicara el Tribunal de Disciplina de la Liga Cañadense desde aquellos disturbios sucedidos en el clásico contra Sport. Desde aquel momento, Paolo diversificó sus entrenamientos en Cañada de Gómez y en Neweells Olds Boys de Rosario. Será decisión del cuerpo técnico de ADEO evaluar su inclusión desde el inicio u ocupando un lugar en el banco de suplentes, como muchos presuponen.
Reconocimiento: el desempeño de Argentino y lo que brindó el equipo en esta serie final no pasó desapercibido. No solo fue despedido con aplausos por la parcialidad visitante, sino que gran parte de la hinchada del Portaviones estrechó sus palmas cuando el conjunto de Linera abandonaba la cancha. Merecido reconocimiento para un equipo que dio todo y demostró porqué fue uno de los mejores en esta primer parte del año.
Confraternidad de barras: Se pudo observar a varios integrantes de “Los Borrachos del Fachinal”, simpatizantes del Willian Kemmis, alentar al portaviones en la tribuna local, algo que la barra tricolor ha comenzado a estilar con determinados grupos de hinchas de clubes de nuestra liga, en el marco de lo que se llama “Hinchadas Amigas”.
Muchos medios: La cobertura periodística desarrollada en cancha de N.O.B. fue muy amplia y diversa. Al trabajo que realiza “El Canducho y La Liga”, debemos sumar la presencia de las dos emisoras radiales de Las Parejas, las dos de Cañada de Gómez, el Noticiero de Cablevisión “C.C.N.”, Diario Estrella de la Mañana, La Tribuna, José Luis Echeverria (La Voz del Estadio) y otros medios audiovisuales de Las Parejas y Las Rosas. La atención en el sector de prensa fue coordinada por Bingo Interclubes.

IMAGENES QUE QUEDARON EN LA HISTORIA