Informe del partido(por Daniel Aliprandi para el Canducho y La Liga)

Newells Old Boys 1 – ADEO 1:

UN “CLASICO EMPATE”

Olmedo abrió la cuenta para el Portaviones al cierre del primer tiempo.
En la media hora del complemento, empató Inga para N.O.B.
En un buen partido, el clásico de Cañada dejó más conformes a “La Lepra”.
ADEO sigue invicto, punteando en la zona este.

B
uen partido clásico se pudo observar en lo que se preveía, iba a ser una parada brava para el puntero de la zona este. Siempre lo fue, y más aún los últimos años. Eso ADEO lo sabía, como también en frente se percibía… Newells sabe que contra el Porta siempre saca partido. Considerado por los propios jugadores de ADEO, uno de los rivales más incómodos para enfrentar es “la Topadora”, que se plantó desde el inicio como un hueso duro de roer para el tricolor, con un Franco Pedemonte criterioso en la mitad de la cancha, un Diego Herrera que marcaba diferencia por el carril derecho, más lo inquietante que para toda defensa significa la presencia de Claudio Del Moro, a pesar que hoy no estuvo tan intratable como otras oportunidades, debido a la marca que le proporcionó la defensa visitante.
Así y todo, en el contexto de un primer tiempo de trámite parejo, dio la sensación que los dirigidos por Badero tenían mejor pié, inquietaban más, parecían estar mejor parados en sus líneas dentro del campo de juego; ante un ADEO que dependía mucho por lo que podía generar Paolo Mora desde la derecha, único resorte de peligrosidad que concebía la visita.
Tal vez Andrés Mercuri extrañó demasiado a Matías Yacciofani. El “ladero”, acostumbrado a romper, quitar y suministrar, el domingo tuvo ausencia forzosa por suspensión. ADEO sintió esa falta. No tanto a Diego Juárez, con diagnóstico de desgarro y alejamiento asegurado de las canchas por 21 días. Porque por el lado defensivo, Acotto ofreció garantías, al igual que sus compañeros que el domingo se pararon en el fondo con línea de tres.
A pesar de todo esto, el volante central ex Ferrocarril Oeste se las ingenió para manejar el equilibrio de su equipo en la mitad de la cancha, y en función a ello, otra vez fue figura, más allá de contar con algún grado de permisividad que le otorgara Fito Correa debido a una infracción en la que mereció haber sido amonestado y no lo fue, brindándole el plus extra de no jugar “condicionado” con una amarilla durante gran parte del partido. En este sentido, Andrés, el capitán, está en capilla: disputadas siete fechas del campeonato acumula cuatro cartones de amonestación. El árbitro le estiró la vida en función a lo que era una segura suspensión por un partido. Esa no-sanción arbitral produjo en ADEO un doble beneficio: Mercuri (considerado por este cronista la figura del equipo) siguió jugando muy bien sin condicionamientos y el domingo, todavía, puede estar entre los once titulares en la visita a Campaña por el inicio de la segunda rueda. Demás está decir que la referida omisión de Correa provocó el fastidio y la ira de la mayoría de los simpatizantes rojinegros.
Cuando se iba el primer tiempo ocurrió lo que muchos preveían: una llegada por derecha de Mora encuentra bien ubicado a Olmedo, que define excelente decretando la diferencia a favor de un ADEO que se retiró ganancioso al descanso cuando, seguramente, lo más justo hubiera sido un empate. ¿Por qué “muchos pronosticaban” un desenlace así en los primeros cuarenta y cinco minutos? La mayoría futbolera que acude lo domingos a la cancha entiende más que nadie esto de “los merecimientos”, y en el caso de los goles, claro está, se hacen o se erran… más aún cuando los que llegan a estas posiciones son jugadores de las características del santafesino, que no por nada, encabeza la tabla de mayores artilleros en este torneo. Por eso, y más allá de un trámite a favor o no de uno u otro equipo, cuando Olmedo llega a perspectiva de gol, lo hace o lo erra. Claro está, últimamente los está convirtiendo, y a él poco le importa esto de “los merecimientos o las injusticias”.
Ya en la segunda etapa, la Topadora continuó intentando con sus armas, y aprovechó algunos errores defensivos del rival, siempre iniciados por el andamiaje que proponía Diego Herrera. Precisamente, a través de un tiro libre perfectamente ejecutado por él, el centrodelantero Inga logra anticipar a una defensa estática, y en jugada con pelota parada N.O.B. empata el partido. Premio para el equipo del oeste de la ciudad que había ambicionado una y otra vez la igualdad.
Con síntomas de arrepentimiento por querer manejar el partido y no liquidarlo antes que sea tarde, la arremetida de ADEO sobre el final pareció tardía, tanto como peligroso fue el retraso de Newells en todas sus líneas. En rigor, el Porta lo pudo haber ganado en un par de jugadas en las que no supo definir. Muchos se preguntaron qué hubiese pasado en un trámite de partido donde el conjunto del Indio desarrollara la actitud que tuvo en los últimos diez minutos del encuentro. Interrogante que obviamente, es imposible de responder, ya que ello no ocurrió.
¿Fue penal para Newells en la primer jugada del encuentro por agarrón dentro del área a un delantero local?... ¿Estuvo bien anulado el gol que Zurita convierte en el segundo tiempo para ADEO por dudosa posición adelantada? Otros de los interrogantes que permanecieron flotando por muchos minutos en el Marcos Albónico, casi al punto de que no se encontraron respuestas ni aún cuando caía la tarde…, una tarde que se llevó consigo a un buen partido de fútbol “clásico”.
Destacamos a Diego Herrera como la figura del partido. Buen trato de balón, búsqueda de lugares vacíos y del compañero mejor ubicado, lucha y entrega para la marca y sacrificio durante los 90 minutos caracterizaron la actuación del volante por derecha de N.O.B. También cumplieron una buena tarea en el local el arquero Bussatto (sobre el final tuvo atajadas determinantes), el criterio de Franco Pedemonte, más el oportunismo de Inga a la hora de convertir.
En ADEO sobresalieron Mercuri (acostumbrado a jugar bien y ser figura del equipo), Mora, Acotto y Pablo Esci; éste último cumplió a la perfección lo solicitado por Chiurchú, en lo que fue su debut desde el inicio en este torneo: marcó muy bien a Del Moro cuando recibía por su sector, y a pesar que se lo notó impreciso para la entrega del balón en los primeros minutos, luego se asentó y fue lo más regular de su equipo.

IMAGENES QUE QUEDARON EN LA HISTORIA