Informe del partido Adeo-Correa(Daniel Aliprandi para el Canducho y la liga)

Esta vez, ganó por actitud

ADEO le ganó al Atlético Correa por 2 a 1.
Mora y Sandoval marcaron para el Portaviones.
Sebastián Montemarani abrió el marcador para los dirigidos por Sebastián Úcero.
Este resultado le permite mantener la punta y la diferencia en la zona este.



Esta vez ganó por actitud. No tuvo el nivel de juego de otras oportunidades, incluso en pasajes del primer tiempo fue superado por un rival que también hizo méritos en base a una potencialidad que a esta altura del campeonato, el “mundo-fútbol” de la Cañadense se lo reconoce.
Por eso el Atlético Correa puso todo lo que puede y tiene para llevarse un buen resultado de Cañada de Gómez…; ADEO no, y ahí estuvo el contraste.
El conjunto de Úcero esgrimió entrega, lucha, sacrificio, voluntad. Sabe que puede dar eso, en base a un plantel disciplinado y con ganas de marcar presencia en su vuelta a la competencia, tal vez impulsado por el entusiasmo de su público, cuya convocatoria muchos observan con sana envidia. Tiene también un buen técnico, trabajador, estudioso, que según se pudo apreciar el domingo, le insertó una dosis de inteligencia al partido que hizo enmarañar al puntero con un gran despliegue físico y tratar de jugar bien, aprovechando el nerviosismo de ADEO que prácticamente lo inmovilizó durante la primera etapa.
A diferencia de ello, el equipo dueño de casa no mostró diversidad de estrategias para contrarrestar lo que sucedía (y padecía). Es más: en otras ocasiones donde el equipo quedaba con diez (algo que parece, se torna habitual) no solo salía a relucir el temple y la garra de algunos jugadores, sino también la no-desesperación e incluso el buen juego. Esto último, el domingo, ADEO no lo tuvo, principalmente durante la etapa inicial. Sí tuvo otro elemento, y eso también hay que destacarlo: aún cuando las cosas no le salían, intentaba, pugnaba por llegar, algunos de sus jugadores golpeaban el piso porque terminaban en el suelo siendo superados. Esto, claro, durante el primer tiempo.
Así Correa prevaleció a través de la peligrosidad de Orellano y el despliegue de Martín Martínez por el sector derecho en función a un ida y vuelta encomiable. El delantero se desprendió cuando quiso de su marca, generó peligro y solo le faltó el gol. El carrilero ganó en contadas oportunidades las espaldas de Pedemonte y llegó a posición de gol varias veces, pero claro, no pudo convertir. El que sí lo hizo fue Sebastián Montemarani, quien redondeó un muy buen primer tiempo marcando el primer gol del partido, algo que el Atlético se lo tenía bien merecido. Fue en ellos tres, más el equilibrio que mostró la “cañonera roja” en todas sus líneas, donde los once de Úcero cimentaron un triunfo parcial justificado al término del primer tiempo.
En el segundo, la situación se transformó. Llegaron los goles, y con ellos, la tranquilidad. ¿Qué es lo más meritorio que presentó el tricolor?... Jugando mal en los primeros 45 y algo mejor en los segundos, tuvo una marcada y evidente actitud para ganar el partido, y eso, para las características de un encuentro muy chivo como el del domingo, fue importante, casi fundamental, diría.
Entonces el local, con un hombre menos por la expulsión de Yacciofani, ajustó las marcas gracias al trabajo de Andrés Mercuri: el capitán mostró nuevamente ser fundamental en el andamiaje del equipo. Cuando ADEO juega bien, sobresale por su técnica y equilibrio; sin embargo, cuando su equipo no lo hace de la mejor manera, se lo pone al hombro y, como el domingo, se distingue por su marca, entrega y despliegue. Gran porcentaje del mérito en la actitud que puso el conjunto de Chiurchú para ganar el partido se le debe a ex Ferrocarril Oeste, porque a partir de él se generó el efecto contagio que predominó en la segunda parte para dar vuelta un partido muy difícil. Después, Paolo Mora hizo lo suyo desnivelando en velocidad, Sandoval estuvo preciso en la definición y Londero demostró seguridad cada vez que le tocó intervenir.
Justamente entre el arquero y el volante central estuvo la figura de un Portaviones que no se hunde tampoco en las paradas difíciles. Orellano y Sebastián Montemarani fueron los jugadores destacados de la visita.

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